Cómo son las viviendas de Madrid
Madrid mezcla tres grandes tipos de vivienda: las fincas señoriales de los ensanches del siglo XIX y principios del XX (Salamanca, Chamberí, Argüelles), los bloques construidos entre los años 50 y 70 en barrios como Tetuán, Ciudad Lineal, Moratalaz o Carabanchel, y los desarrollos más recientes de los PAU como Sanchinarro, Las Tablas o Valdebebas.
Cada tipo pide una reforma distinta. En las fincas antiguas mandan la estructura de madera y la protección del edificio; en los bloques de los 60 y 70, renovar instalaciones eléctricas y de fontanería y mejorar el aislamiento; en los pisos nuevos, más bien cambios de acabados, cocina o armarios.
Permisos para reformar en Madrid capital
Desde la reforma de la Ley del Suelo de la Comunidad de Madrid de 2020, la mayoría de las obras de reforma interior que no afectan a la estructura, a la fachada ni al uso del edificio se tramitan mediante declaración responsable urbanística, que permite empezar la obra tras presentarla con la documentación y el pago de tasas e impuesto de construcciones (ICIO). Las obras que tocan estructura, amplían superficie o modifican fachada requieren licencia y, normalmente, proyecto técnico.
En Madrid capital rige la Ordenanza de Licencias y Declaraciones Responsables Urbanísticas de 2022. Si el edificio está catalogado en el Plan General, cualquier intervención en elementos protegidos (fachada, portal, escalera, carpinterías exteriores) necesita licencia y respetar el nivel de protección. El contenedor de obra en la calle requiere además autorización de ocupación de vía pública.
