Pisos señoriales del ensanche
El distrito de Salamanca nació con el ensanche de Madrid en la segunda mitad del siglo XIX. Sus fincas señoriales tienen techos altos, molduras de escayola, suelos de madera o hidráulicos, balcones a la calle y, en muchos casos, forjados de vigas de madera y muros de carga de ladrillo.
Reformar estos pisos exige decidir qué se conserva: recuperar molduras, puertas de paso originales o un suelo hidráulico da mucho valor a la vivienda. Las zonas de Guindalera y Fuente del Berro tienen, además, edificios más modernos de mediados del siglo XX.
Permisos para reformar en Barrio de Salamanca
Desde la reforma de la Ley del Suelo de la Comunidad de Madrid de 2020, la mayoría de las obras de reforma interior que no afectan a la estructura, a la fachada ni al uso del edificio se tramitan mediante declaración responsable urbanística, que permite empezar la obra tras presentarla con la documentación y el pago de tasas e impuesto de construcciones (ICIO). Las obras que tocan estructura, amplían superficie o modifican fachada requieren licencia y, normalmente, proyecto técnico.
En Madrid capital rige la Ordenanza de Licencias y Declaraciones Responsables Urbanísticas de 2022. Si el edificio está catalogado en el Plan General, cualquier intervención en elementos protegidos (fachada, portal, escalera, carpinterías exteriores) necesita licencia y respetar el nivel de protección. El contenedor de obra en la calle requiere además autorización de ocupación de vía pública. En el barrio de Salamanca abundan los edificios catalogados, por lo que conviene comprobar el nivel de protección antes de diseñar la reforma.
